Detrás de estos ojos, hay todo un mundo. El mundo al otro lado del espejo. Lo que no se debe reflejar.

24.1.10

Simone...


... es bastante alta.
Y bastante delgada.

Tiene la piel blanquecina, desteñida, y los ojos algo almendrados y grises como la ceniza. Sus labios casi nunca se separan, salvo cuando se sabe la letra de alguna canción.

Su expresión es ausente, ida, como la del enfermo en un manicomio.
Pero aun así, conserva algo de belleza angelical.

Tiene el pelo largo y liso, sedoso, también grisáceo. Y le encanta ir de aquí para allá, deteniéndose a mirar por la ventana con su taza de café.

Era como una sombra.
Como una sombra a la que le han arrancado las alas y se mueve, agonizante, tratando de permanecer con los ojos bien abiertos, eternamente expectante.


Simone pocas veces dormía. O al menos eso me dijo Efim.
Él la conocía antes que yo.

Pero, ahora que la veo, me resulta familiar... y sé que Trece sabe quién es, pero se lo calla bajo esa sonrisita suya de superioridad.

20.1.10

Que se me va el corazón por la mirada.


Porque lo que era, ya no es.

Y lo que iba a ser, se ha esfumado.



Y duele.

19.1.10

·


-Se me han suicidado las ganas de vivir.

13.1.10


- El té está frío.

10.1.10

-¿Sabes qué es esto?


- dijo, con su rostro inmutable -Esto... es el odio que siento por tí. Y el odio que sientes por ellos.

- Creo... que no te entiendo -Naia la miró, asustada

- Oh -Trece rió suavemente- no te asustes, no es necesario. A tí no te hará daño, siempre que lo sepas evitar.


Naia se alejó, sigilosamente, y dejó a la niña sola con aquella masa informe que sostenía entre las manos. Le daba miedo, dijera lo que dijera, sobretodo cuando empezaba a hablar sola, transformando el negro de sus ojos en un vacío abismal.


-¿Sabes? -dijo a la nada- éste no es un sitio donde comentar tus penas y problemas. Éste no es un sitio donde reír, donde divertirse. Éste es un sitio para encerrar los más oscuros y extraños sentimientos, y si no sabes qué decir al respecto, mejor cállate. Estoy muy cansada de tí.



Ifrit la observaba desde un rincón, en la oscuridad.

No sabía predecir el futuro, pero eso no hacía falta para darse cuenta de que aquél pequeño ser no iba a traer nada bueno...

No More

Give me a reason to stay here
'Cause I don't wanna live in fear
I can't stop the rain
But I can stop the tears
Oh, I can't stop the fire
But I can stop the fear

No more, I just can't live with you
No more, I can't take it, can't take it
No more, what do we stand for?
When we all live in fear

Give me a reason to believe
'Cause you don't wanna see me leave
I can't stop the rain
But I can stop the tears
Oh, I can't stop the fire
But I can stop the fear

No more, I just can't live with you
No more, I can't stand it, can't stand it
No more, what do we stand for?
When we all live in fear...


http://www.youtube.com/watch?v=0oHE2hKljcw

9.1.10

Non-sense


Despierta, no duermas, cierra los ojos, no los abras.

Muere, respira contra la almohada, desaparece, no vuelvas más.

¿Esperanza? Eso no existe.
¿Sueños? Nuestra vida está basada en ellos.
Los detesto.

Apaga la luz, miénteme, aterrorízame.

Me encargo de tu tortura, y a la vez de la mía, que la vida se me va tras la mirada.
Y te lo tienes merecido.
Tus lloros no hacen más que aumentar mi odio.

Te detesto.

Y a tí.
Y a tu risa falsa.
Y a tus intentos de ser algo interesante.
A tu fracaso.
A que me aburres, me desesperas, me cansas, y me matas.
Y a los recuerdos.
Y la apatía.
Y a que cualquier noche agarraré el balcón por banda y volaré lejos de todo esto, de todos vosotros.

Porque ya estoy muerta.


Noto el latido de mi cerebro, resonando en dolorosas palpitaciones, haciéndome sentir como si los ojos se me fueran a saltar de sus cuencas, trastornando mi realidad y haciéndome odiar hasta el más mínimo detalle.

Aquí no hay Naia, aquí no hay monería, aquí sólo hay desesperanza.


Y, si te das por aludido, es que no has entendido nada.

7.1.10

III


III.- Ver nevar y dejar que los copos me enfríen la cara.

6.1.10

II


II.- Que pase un día sin que mi sonrisa se vea truncada.

A Naia...


... le gustan los días raros.

Como coger un autobús después de cenar, así porque sí, llegar a un piso que no es suyo y echar tres polvos, para luego fumarse el cigarrillo de después, con la ventana abierta y el frío colándose entre las cortinas.

Como pasear por la calle de madrugada y sacar las pompas de jabón, cantando canciones viejas, mirando a la Luna, saltando de blanco en blanco en los cruces.


A Naia le gustan esos días porque, sin querer, se olvida de las preocupaciones que le han cargado a la espalda y se siente viva por un instante.

3.1.10

I


I.- Robarte un beso sin que me veas venir.

2.1.10

Fuck you all

Le sonó el móvil por primera vez en toda la noche.
Era un mensaje suyo.

Esperó, pero su móvil no volvió a sonar.
Realmente nunca le había dado importancia a ese hecho tan simple, pero justo entonces, cuando le faltaba, notó que en verdad sí que se la daba.

Se hizo con un vaso de vodka, se sentó en un rincón alejado del resto y ladeó la cabeza, intentando no llorar.

Había caído en el olvido para más personas de las que imaginaba.
Y se sentía tonta, tonta, tonta por ser siempre tan pasional y sensiblera; tonta, con los problemas que siempre le traía.


A la mierda la realidad.